Como dicen aquí más vale tarde que nunca, sin embargo me gustaría ahondar un poco en lo que esta “degradación” impactó en la industria nacional, específicamente en nuestro caso.
En Aeromarmi, tardamos más de 3 años en la elaboración de nuestro manual de producción, sin contar que ya se tenía el certificado tipo de la aeronave por parte de EASA (por el diseño español), por lo que se buscó en un inicio la homologación de la misma, que en realidad era lo más fácil que la DGAC podía esperar, ya que haciéndolo, se lavaba prácticamente las manos, sin necesidad de realizar un estudio más a fondo. Sin embargo, quisimos hacerlo de la manera más adecuada, la cual fue realizar un nuevo manual de producción bajo la NOM 021/05-SCT3-2001, tomando como referencia su similar la FAR 23.
El desarrollo e implementación nos tomó un perdió de año con 2 meses, donde todos los procesos de fabricación, adquisición de materiales, pruebas en campo, inspecciones NDT & DT, control de calidad entre muchos más fueron plasmadas y referidos a sus sub manuales. Tardamos más de un años en obtener la inspección por parte del área de ingeniería, debido a la constante rotación de personal que existe dentro de la DGAC, falta de mismo personal (en ese entonces 3 inspectores para más de 100 talleres autorizados en la republica) desinterés, y la falta de conocimientos en el tema. Es importante recalcar el agradecimiento a los inspectores que realizaron la auditoría, los cuales hicieron 2 rechazos por encontrar faltantes o bien recomendaciones dentro del manual de producción, pero nunca tiraron por la borda el trabajo que se realizó por nuestra parte. En fin después de 3 tortuosos años, conseguimos el certificado, el cual nos avala o bien avalaba como productor de aeronaves de categoría utilitaria como LSA. Para nuestra sorpresa, en la tercera aeronave que sacábamos de la línea recibimos el comunicado que como la DGAC fue degradada, el certificado que se nos generó, pasa a ser certificado de producción para aeronaves “experimentales” lo cual impacta directamente a nuestro producto ya que estaba dirigido a un mercado completamente diferente.
Una aeronave “experimental” no tiene de ninguna manera el desarrollo tecnológico que generamos, la certificación de todo la materia prima como de uso aeroespacial, no se necesita que el personal que esté involucrado en los procesos de fabricación esté certificado, entre muchas otras cosas que hacen que sea una aeronave más accesible económicamente.
Es inconcebible como podemos dejarnos pisotear por organismos extranjeros que frenen el desarrollo tecnológico y la industria en nuestro país; pude ser esto en gran medida por la misma ignorancia y falta de capacidad de nuestras instituciones (SCT, DGAC), sin embargo debemos de tener en claro que la dependencia tecnológica nos seguirá hundiendo en un abismo de rezago y carencias.
Sé que este foro no es para tratar temas políticos, por lo que aquí cortare mi post, solo quería compartir el impacto tan severo que generó el afamado dictamen de la DGAC a la industria nacional aeronáutica al grado de culminar en definitiva el cierre de Aeromarmi SA de CV.
Saludos