De noche, por la madrugada, aviones y avionetas surcan el cielo bajacaliforniano de manera ilegal. Calculan las autoridades que cada una de las naves tiene capacidad para llevar hasta 400 kilos de narcóticos. Elementos del Ejército Mexicano han detectado e inhabilitado 89 pistas clandestinas usadas por narcotraficantes en Baja California en 2009. Y los radares de los aeropuertos bajacalifornianos llegan a emitir hasta tres alertas aéreas a la semana, avisando de avionetas que ingresan de manera ilegal al espacio bajacaliforniano. Para mejor efectividad, falta a Ejército y Marina equipo de visor nocturno.
Alrededor de 10 minutos duran las maniobras de los narcotraficantes que ingresan drogas al estado por aire; aterrizan, descargan, y vuelven a emprender el vuelo mientras camionetas cargadas con el narcótico huyen del sitio del aterrizaje.
No requieren más tiempo.
En escasos diez minutos la operación de tráfico de droga se ejecuta.
El espacio aéreo tampoco es problema; los pilotos convertidos en criminales son habilidosos profesionales: maniobran en terrenos reducidos de buena rodada, de entre 250 y hasta 150 metros de largo, cuando normalmente se requiere una pista de 500 metros para un aterrizaje óptimo.
Las violaciones al espacio en Baja California son en su mayoría de noche, pues los criminales saben que los aviones del Ejército en este estado no tienen equipo de visión nocturna
Para los militares encargados de la zona, en estos operativos el problema es la velocidad y los equipos, pues resulta prácticamente imposible que por tierra puedan alcanzarlos, y menos de noche.
La semana pasada, ninguna de las avionetas, ni las camionetas, ni los delincuentes que recibieron el enervante fueron encontrados.
Nota completa